Aseo y limpieza para empresas, industria e instituciones. Cotiza con factura y despacho a todo Chile. Un solo proveedor para todo tu abastecimiento.
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La limpieza es un consumo predecible y casi nadie lo trata como tal. Depende de tres cosas: los metros cuadrados a mantener, la cantidad de personas que circulan y la frecuencia del servicio.
Con esos tres datos se puede proyectar el consumo mensual con bastante precisión, y dejar de comprar a la carrera cada vez que se acaba algo.
Cuando una empresa pasa de comprar por reacción a comprar por proyección, suele bajar el gasto sin cambiar de producto: simplemente deja de pagar despachos urgentes y de sobrecomprar por miedo a quedarse sin.
Detergentes y desinfectantes, cloro, limpiadores de superficie y limpiavidrios, implementos (mopas, paños, escobillones, baldes), y consumibles de higiene como jabón líquido, papel y vasos desechables. Todo lo que necesita una operación de aseo, propia o contratada.
En productos de limpieza el precio por litro engaña. Lo que importa es cuántos litros de solución de uso rinde el envase, y eso depende de la dilución recomendada.
Un producto concentrado que se diluye uno en cien puede costar el triple por envase y aun así salir mucho más barato por metro cuadrado limpiado.
El problema es que la dilución solo funciona si se respeta. Sin dosificador, el personal tiende a echar de más "para que limpie mejor", lo que gasta producto sin mejorar el resultado.
Si vas a comprar concentrado, invierte también en dosificación: se paga en el primer trimestre.
Ojo con los sistemas de dispensador cerrado. Muchos dispensadores de papel y jabón solo aceptan el consumible de su propia marca, lo que fija tu proveedor para los años siguientes.
No es necesariamente malo (suelen controlar mejor el consumo), pero conviene saberlo antes y no después. Te decimos qué sistema es abierto y cuál no.
Asignar un color por zona evita la contaminación cruzada, y es exigencia de auditoría en alimentos y en salud. El paño no sale de su zona.
| Color | Zona | Por qué |
|---|---|---|
| Rojo | Baños, inodoros y urinarios | La zona de mayor carga microbiológica |
| Azul | Superficies generales, mobiliario, vidrios | Bajo riesgo, uso amplio |
| Verde | Cocina y preparación de alimentos | Contacto con alimento |
| Amarillo | Lavamanos y zonas húmedas de bajo riesgo | Separa el lavamanos del inodoro |
Y el orden de los productos importa tanto como el color. El detergente limpia y arrastra la suciedad, el desinfectante elimina microorganismos sobre una superficie ya limpia. Desinfectar sobre suciedad no funciona, porque la materia orgánica inactiva el producto.
Con hipoclorito comercial al 5%, la dilución habitual para superficies es 1 en 100, preparada el mismo día.
Empresas de aseo con contratos de servicio, administraciones de edificios y condominios, plantas y bodegas, colegios e instituciones. Trabajamos con Clark, Tork, Rubbermaid y Kärcher, entre otras marcas.
Cotización formal con factura, orden de compra y despacho a todo Chile, con entregas parcializadas si el volumen mensual lo justifica.
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El jumbo institucional, por lejos. Un rollo jumbo de 500 metros reemplaza muchos rollos domésticos, baja el costo por metro y sobre todo baja la frecuencia de reposición, que es el costo oculto del aseo. El rollo tradicional se justifica en oficinas chicas o donde no hay dispensador instalado.
El detergente limpia: arrastra la suciedad y la grasa, y no mata microorganismos. El desinfectante los elimina sobre una superficie ya limpia. El sanitizante los reduce a un nivel considerado seguro. El orden importa: desinfectar sobre suciedad no funciona, porque la materia orgánica inactiva el producto.
Con hipoclorito de sodio comercial al 5%, la dilución habitual para superficies es 1 en 100, que da unas 500 partes por millón de cloro disponible. La solución se prepara el mismo día porque pierde actividad, y nunca se mezcla con productos ácidos ni con amoniaco.
Para evitar contaminación cruzada: cada color queda asignado a una zona y el paño no sale de ahí. Lo habitual es rojo para baños, azul para superficies generales, verde para cocina y preparación de alimentos, y amarillo para lavamanos y zonas de bajo riesgo. Es exigencia de auditoría en alimentos y en salud.
Porque cada sistema de dispensador acepta un formato de bobina o de interfoliado determinado, y no son intercambiables entre fabricantes. Es la decisión que amarra el consumo por años, así que conviene mirarla al instalar y no al reponer.