Proveedor para hoteles y restaurantes: aseo e higiene, cafetería, equipamiento y mantención. Reposición programada y factura.
El producto se parece entre sectores; el proceso de compra no. Esto es lo que cambia cuando abastecemos al tuyo.
La ocupación alta multiplica el consumo de aseo y cafetería justo cuando no hay margen para esperar.
Habitaciones, cocina, áreas comunes y mantención salen de la misma cuenta.
Consumo proyectado por ocupación, para que la bodega no dependa de la memoria de nadie.
Son las categorías que concentran el consumo. El catálogo completo está detrás de cada una, con su surtido y sus filtros.
Una muestra del surtido. Precio bajo cotización: depende del volumen, el formato y la frecuencia.
En un hotel no hay margen para que algo llegue la próxima semana. Si falta papel en un baño de lobby o jabón en una habitación, el huésped lo ve, lo comenta y a veces lo escribe en una reseña que queda.
Es un abastecimiento de bajo valor unitario y consecuencia inmediata, que además se dispara justo cuando el recinto está más ocupado y con menos tiempo para cotizar.
El aseo e higiene es la línea principal: amenidades, papelería, dispensadores, detergentes, desinfectantes y carros de housekeeping.
Le siguen los insumos de cafetería y casino, el equipamiento de cocina y áreas comunes, y los químicos de lavandería y tratamiento de agua.
Para mantención entran ferretería, herramientas, material eléctrico y gasfitería, que es lo que pide el equipo técnico a cualquier hora.
A diferencia de una oficina, aquí el consumo no es parejo: sube y baja con la tasa de ocupación y con la temporada. Proyectarlo sobre un promedio anual deja al recinto corto en enero y sobrestockeado en mayo.
Lo que funciona es estimar consumo por habitación ocupada y por cubierto servido, y proyectar contra el forecast de ocupación. Con eso la reposición se programa en vez de reaccionar.
Un recinto con atención de público tiene obligaciones sanitarias propias: manejo de residuos, higiene de manipulación de alimentos, botiquín y elementos de primeros auxilios vigentes.
Son cosas de bajo costo que rara vez están completas el día que alguien las revisa, porque nadie las tiene en un calendario de reposición. Entran en el mismo listado que el resto.
Una cadena opera como el retail: un acuerdo con precio y plazo, y despacho repartido por recinto. La lógica está en proveedor para retail.
Un hotel independiente suele necesitar lo contrario: flexibilidad, pedidos chicos y respuesta rápida. Trabajamos las dos formas.
Definimos el listado base por área —habitaciones, cocina, áreas comunes, lavandería y mantención— con su consumo proyectado, y reponemos contra calendario. Emitimos factura, aceptamos orden de compra y despachamos a todo Chile.
Si tu recinto está armando el presupuesto de la temporada, cuéntanos ocupación y dotación, y cotizamos sobre eso.
Si tu duda no está aquí, escríbenos por WhatsApp y te respondemos el mismo día hábil.
Sí. Aseo e higiene, insumos de cafetería y casino, equipamiento, y la ferretería y eléctrico que pide mantención: es el recinto completo, no solo el piso de habitaciones.
Proyectando el consumo por ocupación y dejando el volumen comprometido antes. En temporada el quiebre de un insumo de aseo se nota en la evaluación del huésped el mismo día.
Sí, con la misma lógica del retail: un acuerdo con precio y plazo, y despacho repartido por recinto.
Sí, incluido lo que exige la normativa para recintos con atención de público, con reposición de lo que vence.