Cafetería e insumos para empresas, industria e instituciones. Cotiza con factura y despacho a todo Chile. Un solo proveedor para todo tu abastecimiento.
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El café de la oficina es de esas cosas que nadie nota cuando está bien y todos comentan cuando falta.
Es un consumo pequeño en el presupuesto y desproporcionadamente presente en la experiencia diaria del equipo, lo que lo convierte en una de las compras con mejor retorno percibido por peso gastado.
También es de los consumos más fáciles de proyectar: depende de cuántas personas hay y cuántas tazas toma cada una al día. Con ese cálculo se compra por volumen en vez de por reacción, que es donde el precio unitario baja de verdad.
Equipamiento (cafeteras italianas, de filtro y espresso), insumos de preparación como café, té, azúcar y endulzantes, y el desechable y menaje que acompaña el servicio: vasos, revolvedores, servilletas.
El error clásico es comprar una cafetera doméstica bonita para una oficina de treinta personas. En la práctica se forma cola, el equipo trabaja todo el día y dura meses en vez de años.
La regla simple: hasta unas diez personas, una cafetera doméstica de buena calidad basta; entre diez y cuarenta conviene una de mayor capacidad o dos puntos separados; sobre eso, equipamiento de línea comercial.
Si nos dices cuántas personas son y en cuántos pisos o áreas están distribuidas, te decimos qué configuración conviene y dónde no vale la pena gastar más.
Para estimar el consumo mensual basta multiplicar la dotación por las tazas diarias promedio y por los días laborales.
Con ese número se define el formato de compra: en volúmenes altos el café en formato grande baja bastante el costo por taza frente al individual, y el desechable por caja frente al paquete.
Cuando el consumo es estable, dejamos una entrega mensual programada y el tema deja de aparecer en la agenda de nadie.
El precio del kilo no dice cuál conviene. Lo que ordena la decisión es el costo por taza servida y el equipo que cada formato necesita.
| Formato | Costo por taza | Equipo que exige | Dónde calza |
|---|---|---|---|
| Cápsula | El más alto | Máquina de cápsulas, sin mantención mayor | Consumo bajo e irregular, salas de reunión |
| Grano | El más bajo | Máquina automática, limpieza diaria | Consumo alto y parejo |
| Molido | Intermedio | Cafetera de filtro | Comedor y casino de turno |
| Soluble | Bajo | Solo agua caliente | Faena, terreno, sin instalación |
El cálculo que ordena el pedido es simple: dotación por tazas al día por días hábiles. Cien personas a dos tazas en veintidós días son 4.400 tazas al mes, y de ahí sale el consumo según el rendimiento declarado del formato.
Lo que falta en casi toda cotización no es el café: son los vasos, tapas, agitadores, servilletas, azúcar, endulzante, leche y filtros. Cuando falta uno, la cafetería queda inutilizable aunque haya café.
Oficinas que abastecen sus salas de descanso, empresas con casino propio, administraciones de edificios y espacios de cowork. Emitimos factura, aceptamos orden de compra y despachamos a todo Chile.
Si tu duda no está aquí, escríbenos a contacto@tobel.cl y te respondemos el mismo día hábil.
La cápsula cuesta más por taza y no deja desperdicio, así que calza con consumo bajo e irregular. El grano es el más económico por taza y exige máquina y limpieza diaria. El molido queda en medio y rinde bien en comedor de turno.
Con dotación, tazas por persona al día y días hábiles. Cien personas a dos tazas en veintidós días son 4.400 tazas, y de ahí sale el consumo según el rendimiento declarado del formato. Es el cálculo que evita el quiebre a mitad de mes y la compra de urgencia en el supermercado de la esquina.
Descalcificación periódica y limpieza del circuito de leche si lo tiene. El sarro es lo que mata estos equipos, y el intervalo depende de la dureza del agua y de las tazas servidas. Una máquina compartida sin responsable asignado es la que falla primero.
Los que no son el café: vasos, tapas, agitadores, servilletas, azúcar y endulzante, leche o cremora, y filtros. Son de bajo precio unitario y alto consumo, y cuando falta uno la cafetería queda inutilizable aunque haya café.
La loza sale más económica a mediano plazo y exige lavado, espacio y reposición por quiebre. El desechable no tiene costo operativo pero es gasto permanente. En oficinas con cocina y lavaplatos conviene loza para el uso interno y desechable solo para visitas y salas de reunión.