Proveedor para establecimientos de salud: insumos médicos, aseo institucional, EPP y mantención. Factura, orden de compra y despacho a todo Chile.
El producto se parece entre sectores; el proceso de compra no. Esto es lo que cambia cuando abastecemos al tuyo.
Ficha técnica y certificado de cada producto, que es lo que exige la acreditación del recinto y cualquier fiscalización.
La higiene institucional no admite faltantes. Definimos consumo por servicio y reponemos contra calendario.
Atendemos hospitales por las vías regladas de compra y clínicas con contrato de suministro.
Son las categorías que concentran el consumo. El catálogo completo está detrás de cada una, con su surtido y sus filtros.
Una muestra del surtido. Precio bajo cotización: depende del volumen, el formato y la frecuencia.
Está lo clínico, que tiene su propia cadena de abastecimiento y sus propios controles. Y está todo lo demás: el edificio, el aseo, la mantención, el personal que trabaja en pabellón y el que trabaja en la caldera. Esa segunda mitad mueve un volumen enorme y suele quedar repartida entre demasiados proveedores.
Ahí es donde entramos. No reemplazamos al distribuidor de fármacos: resolvemos el abastecimiento que sostiene al recinto funcionando.
La higiene institucional es la línea más pesada: desinfectantes, papelería higiénica, dispensadores y carros de aseo, con consumos que no admiten quiebre.
Le siguen los insumos médicos de uso general, la protección personal para personal clínico y de servicios, y los químicos industriales de lavandería, cocina y tratamiento de agua.
Para mantención sumamos herramientas, material eléctrico y gasfitería, que es lo que pide el equipo técnico cuando algo falla a las tres de la mañana.
En salud la ficha técnica no es un adjunto opcional. El recinto necesita poder acreditar qué compró, con qué especificación y con qué certificado, tanto para su acreditación como frente a una fiscalización.
Por eso enviamos la documentación junto con la cotización y mantenemos la trazabilidad del lote cuando el producto lo exige. Un proveedor que no puede entregar ese papel se transforma en una no conformidad.
Una clínica privada negocia contrato de suministro y evalúa nivel de servicio. Un hospital público compra por las vías regladas, con plazos y documentos definidos: ese circuito está explicado en la página de proveedor para el sector público.
Trabajamos con los dos. Lo que no cambia es la urgencia: en salud el quiebre de stock no se posterga al mes siguiente.
Con los recintos que atendemos armamos un listado base por servicio y un calendario de reposición según consumo real. Eso evita las compras de emergencia, que son las caras, y ordena el presupuesto del período.
Emitimos factura, aceptamos orden de compra y despachamos a todo Chile. Si estás armando el abastecimiento anual de tu establecimiento, cuéntanos qué consume cada servicio y cotizamos sobre eso.
Si tu duda no está aquí, escríbenos por WhatsApp y te respondemos el mismo día hábil.
Sí, junto con la cotización y no después. En salud el recinto necesita acreditar qué compró y con qué especificación, así que el documento es parte del producto.
Es justamente donde más aportamos: aseo e higiene institucional, protección personal, químicos de lavandería y cocina, y la ferretería, eléctrico y gasfitería que pide mantención.
Sí, por compra ágil, convenio marco y licitación. El circuito completo está en nuestra página de proveedor para el sector público.
Con stock crítico definido de antemano. En salud el quiebre no se posterga al mes siguiente, así que lo que no puede faltar se acuerda al inicio y se repone solo.