El balance anual llega con cuarenta páginas y termina archivado sin que nadie tome una decisión con él.
No es desinterés. Es que un estado financiero completo no se puede comparar ni seguir mes a mes, y lo que una empresa necesita son cinco números que se muevan y se entiendan.
Esos cinco números son los indicadores financieros, y se calculan con lo que ya existe en la contabilidad.
Qué son los indicadores financieros
Los indicadores financieros son razones entre partidas del balance y del estado de resultados, que permiten evaluar la situación de una empresa y compararla en el tiempo o con otras del rubro.
Su valor está en la comparación, no en el número suelto. Un margen del 12% no dice nada; un margen del 12% que venía del 18% hace dos años dice bastante.
Se agrupan en cuatro familias. Cada una responde una pregunta distinta sobre el negocio.
| Familia | Qué responde | Indicador principal |
|---|---|---|
| Liquidez | ¿Puedo pagar lo de este mes? | Razón corriente |
| Endeudamiento | ¿Cuánto del negocio es del banco? | Deuda sobre patrimonio |
| Rentabilidad | ¿Cuánto rinde lo invertido? | ROE y ROA |
| Actividad | ¿Qué tan rápido rota el negocio? | Rotación de inventario |
Los ratios de rentabilidad
El ratio de rentabilidad más usado para evaluar a los dueños es el ROE, que mide el retorno sobre el patrimonio.
La roe formula es directa: utilidad neta dividida por el patrimonio, expresada en porcentaje. Si el patrimonio es de 100 millones y la utilidad de 15, el ROE es del 15%.
La comparación que importa es contra la alternativa. Si ese mismo capital rendiría 6% en un depósito sin riesgo, el negocio agrega valor; si rinde 4%, conviene revisar por qué se mantiene.
Sobre roa y roe, la diferencia está en el denominador. El ROA divide por los activos totales y mide qué tan bien la empresa usa todo lo que tiene, sin importar quién lo financió.
De ahí sale una lectura útil: cuando el ROE es mucho mayor que el ROA, la diferencia la está produciendo la deuda. Eso es apalancamiento, y conviene saber que está ahí.
La formula rentabilidad sobre ventas completa el cuadro: utilidad dividida por los ingresos, que es el margen neto del período.
Los que de verdad se revisan cada mes
Un tablero de veinte indicadores no se revisa. Cinco sí, y conviene que sean estos.
- Razón corriente: si baja de 1,2, hay que actuar.
- Días de cobro: cuántos días tarda el cliente en pagar.
- Días de inventario: cuánto tiempo duerme el stock en bodega.
- Margen operacional: antes de intereses e impuestos.
- Deuda sobre EBITDA: cuántos años de operación debe la empresa.
Los dos del medio son los más accionables en una empresa que compra y vende. Juntos explican casi todo el capital de trabajo, y los dos se pueden mover con decisiones de esta semana.
La diferencia con los indicadores del mercado
Conviene no confundirlos. Los indicadores del mercado son externos a la empresa: la UF, el IPC, el tipo de cambio, la tasa de política monetaria.
Esos no se gestionan, se monitorean, y sirven para proyectar costos. Una empresa que importa insumos necesita el tipo de cambio en su tablero aunque no pueda influir en él.
Los financieros, en cambio, son internos y sí responden a la gestión. Esa es la distinción práctica.
En Tobel ese tipo de seguimiento aparece al abastecer operaciones de alta rotación, como las de los proveedores retail, donde los días de inventario son el indicador crítico.
De los cinco, el primero que conviene dominar es el de liquidez, porque es el que avisa antes.
Comprar a un Proveedor Integral Chile mueve dos de esos indicadores a la vez: menos días de inventario y menos gasto administrativo por orden procesada.
Cinco indicadores revisados valen más que cuarenta calculados. El resto es archivo.
Fuente: Comisión para el Mercado Financiero y Ministerio de Hacienda, cmfchile.cl.